domfuturo_netview-728x90
20240604_dom_728x90
20240506_crecerjuntos_720x90
20231223_factura_electronica_728x90
20231124_etesal_728x90_1
20230816_dgs_728x90
20230601_agenda_primera_infancia_728X90
CONNA SUPERIOR
previous arrow
next arrow

Embajada de Alemania en El Salvador financia proyecto de cultivo autosostenible en Suchitoto

En el cantón San Rafael la Bermuda, en Suchitoto, Cuscatlán, la comunidad ha recibido un regalo que cambiará su panorama alimenticio: un sistema de cultivo acuapónico. Esta iniciativa, financiada por la embajada de la República Federal de Alemania en El Salvador, brinda esperanza y seguridad alimentaria a unas 50 personas del área.

El sistema acuapónico, una innovación que combina el cultivo de plantas con la cría de peces, prescinde del uso de tierra en favor de una solución de agua enriquecida con nutrientes. Este enfoque autosostenible permite a las familias cultivar pepino, tomate, chile, lechuga romana, rábanos y tilapias, utilizando el agua de riego tanto para las plantas como para los peces.

Lena Schwarm, jefa de Cooperación de la embajada de Alemania, elogió el proyecto como una forma innovadora y sencilla de generar alimentos. “Este sistema representa una innovación en El Salvador y hasta en Alemania porque nunca había visto algo así, tan bonito, práctico y lógico. Combina los peces con la agricultura. Esto tiene mucho futuro”, expresó Schwarm.

El impacto va más allá de la seguridad alimentaria: al ser autosostenible, el sistema ahorra agua y reduce las afectaciones por plagas. Carlos León, representante de la comunidad, enfatizó la gratitud de las familias beneficiadas: “Todo lo que aquí se produce es orgánico y natural, no lleva químicos. Somos cinco familias las que estamos recibiendo este beneficio y nos sentimos muy agradecidos”.

Este proyecto, desarrollado por medio de la Asociación La Casa de los Jóvenes (Lacjo), tiene un alcance amplio. Violeta Sosa, presidenta de la junta directiva de Lacjo, señaló que el sistema se ha replicado en otros dos lugares afectados por fenómenos climáticos, con la intención de promover la salud alimentaria en la región. Con una inversión de $19,900 para tres sistemas, este esfuerzo es un paso significativo hacia un futuro más sostenible y seguro para las comunidades locales.